La pandemia del Covid-19 ha obligado a las empresas - sobre todo las pequeñas y medianas - a reorganizar sus empresas para adaptarse a la nueva forma de vender: On line (tienda virtual, whatsapp, facebook, instagram) y con envío a domicilio (delivery).
Esto tiene 2 efectos interesantes, el primero es que el mercado se amplía en la medida que la empresa pueda organizar los envíos a domicilio y a nivel nacional, con el cobro respectivo; el segundo es que las pequeñas empresas ahora pueden competir de igual a igual con las grandes compañías en cuanto a la comunicación virtual personalizada con sus clientes.
La pandemia ha acelerado el proceso de digitalización entre 5 a 10 años. Hoy ya no se trata sólo de la venta de productos sino de la atención y el servicio personalizado; hoy las micro empresas tienen la ventaja que el dueño trata con sus clientes y donde el cumplimiento de lo que se ofrece recae en el más alto nivel de decisión, ello implica que el dueño va a hacer lo imposible por adaptarse a las necesidades y deseos de su cliente porque ahora escucha directamente a su consumidor y si quiere vender debe lograr su satisfacción total.
Por otro lado el tema logístico se está desarrollando de manera intensiva y cada vez hay más competidores con mejores precios disputándose los envíos a domicilio y a provincias. Adicionalmente el consumidor se está acostumbrando a pagar los envíos y a confiar en el proveedor y en el caso que este le falle… tiene en sus manos las redes sociales para contar su mala experiencia y advertir a clientes potenciales que tengan cuidado... y esto hace que a su vez la empresa lo piense dos veces antes de atreverse a vender una mal producto o dar un mal servicio.
También la tecnología digital del software empresarial se comienza a adaptar a las pequeñas empresas con costos razonables y en modalidad de arrendamiento para entregar herramientas digitales que permitan a los pequeños empresarios controlar todos sus procesos y comunicarse de manera eficiente con sus clientes, tanto para comprar, tomar pedidos, vender, cobrar y organizar las entregas, todo ello a precios razonables.
En resumen ya comenzamos a vivir la época de conexión y negociación directa entre un productor de mangos de Ica con un consumidor final de Miraflores dispuesto a pagar un buen precio por 10 kg. de mango orgánico, delicioso y recién cosechado. Sólo es cuestión ahora que los agricultores de Ica organicen una logística eficiente que haga llegar sus productos a estos exclusivos consumidores finales… el precio será recibir un excelente margen de utilidad que haga su negocio sustentable al eliminar la intermediación abusiva que muchas veces era su única alternativa de venta.